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24 de
Enero de 1971
Me quede en
la casa de mis abuelos en la Avenida Sáenz Peña Cuadra 7, me levante
temprano, casi no había dormido, tomamos desayuno y partimos rumbo a
Lima, nos fuimos con mi abuela. Esta vez era diferente, ya regresaba el "Señor
del Mar", muchos comentarios en el camino. Nos encontramos con
Don Pedro Gonzáles que estaba feliz, y Don Gregorio Otoya comentaba la
jornada de guardada de la madrugada, según él inigualable, tenía toda
la razón. Faltaban las jornadas de toda las Cuadrillas y esperábamos su
desempeño.
Llegamos y la Plaza de Armas estaba totalmente llena, en el Atrio de la
Catedral se encontraba la Venerada Imagen del "Señor de los
Milagros", en medio el Eminentísimo Monseñor Cardenal Juan Landázuri
Ricketts Arzobispo de Lima y Primado del Perú, a su costado la Sagrada
Imagen del "Señor del Mar". Era la Solemne Misa de
Fiesta y Culminaban los Festejos por el Bicentenario de la Inauguración
de la Iglesia de Las Nazarenas.
Un Sol esplendoroso
y radiante iluminaba la Plaza de Armas, muchos fieles se sofocaban de
calor y muchos se retiraban a los portales. Otros querían estar al frente
y escuchar de cerca la Solemne Misa. El Cardenal Juan Landázuri, pidió
al..."Pueblo Peruano mantener la Fuerza en la Fe entre todos
los Católicos". Después de la Comunión y Culminación de
la Misa, comenzó la Solemne Procesión de retorno de los Patronos de Lima
y Callao. Se escucho el golpe de martillo y las Andas se iban levantando.
Con la
Bendición del Fiel y Devoto Pueblo de Lima, la procesión recorría el
Atrio de la Catedral bordeando la parte lateral que da al Jirón Huallaga
con destino a Santa Apolonia, conocido como Jirón Lampa para doblar por
el Jirón Junín con destino al Palacio de Gobierno. Para esto nos encontrábamos
debajo de la Municipalidad de Lima. Lentamente el "Señor del
Mar" llegaba a Palacio de Gobierno, bajo a la espera del "Señor
de los Milagros". Recibieron el Saludo Protocolar del Señor
Presidente General de División Juan Velasco Alvarado, mediante su Edecán
y de la Guardia Mariscal Nieto.
Se colocaron sendos aparatos florales, ante la presencia de ambas imágenes
y el Escudo de la Nación en las Sagradas Andas.
Todo era
una apretadera, recién pude ver de cerca al "Señor del Mar"
cuando doblaba para la Municipalidad de Lima, lo salude y estaba bellísimo
con su Vestuario Concho de Vino, al igual que el "Señor de los
Milagros", ambos Patronos estaban felices. Nuevamente la marcha
"Al Señor del Mar" retumbaba la Plaza de Armas, algunos se
preguntaban que hermosa marcha, no la habían escuchado el día anterior.
El Alcalde de Lima, mediante sus Funcionarios entregó aparatos florales
al "Señor del Mar" que fueron colocadas en sus Andas, aplausos
de la multitud, y de igual manera al Patrono de Lima.
De nuevo
comenzaba la apretadera, salíamos por el Jirón Callao, y la multitud se
acomodaba para ver mejor la procesión, calle angosta y se hacia lenta la
procesión. Faltaba poco para llegar a la Avenida Tacna, y al llegar por
fin pudimos respirar con más tranquilidad y nos quedamos esperando.
Que difícil
se había echo estar al lado de Mi Señor, se demoraban en salir, muchos
homenajes pero seguíamos su recorrido. Eran las 2 de la tarde y mi abuela
se retiro, era el turno de ir a cargar al "Señor del Mar".
Los saludos iban y venían, la Hermandad estaba contenta y todas las
Cuadrillas cumplían con éxito sus carguíos. Los más entusiasmados eran
los hermanos antiguos de cada cuadrilla, habían trabajado para este
acontecimiento y lo lograron. La felicidad en esos momentos se me quedo en
la retina, al lado de la visión de ver a los Dos Patronos juntos, fue el
mejor recuerdo que pueda tener a mis escasos 9 años.
Seguíamos por la Calle Monserrate y se acercaba la hora de la despedida,
muchos fieles no querían que el "Señor del Mar" se fuera y
comentaban que lo mejor para El es que estuviera en Lima. La hermosura de
su presencia había engalanado sus corazones en toda la semana que lo
veneraron. (1)
A la altura
del ferrocarril al frente de la "Iglesia de Nuestra Señora de
Monserrate", se encontraba la movilidad y muchos hermanos se subieron
para presenciar la despedida con mayor comodidad. Llegaba el "Señor
del Mar" y doblo para saludar a la Iglesia y bajo hacia un costado.
Lentamente se acercaba el "Señor de los Milagros", también
hizo lo propio y bajo. Todo era algarabía y de pronto se noto un
silencio, se escuchaban las campanas al viento y el ruido de murmullos,
después largos y sonoros aplausos. Que habría pasado.
Eran las 5
de la tarde, campana y armen, segunda campana y el "Señor del
Mar" en hombros, muchos aplausos y de pronto otra vez la campana y el
"Señor de los Milagros" también en hombros, nuevamente
aplausos de la multitud, pero esta vez más compactos. Se escuchaban las
voces de las Hermanas Cantoras, las Hermanas Sahumadoras no podían salir,
la multitud se movía en olas para ver la despedida, muchas lágrimas.
Se acercaban lentamente los Patronos, pero ¡Oh Sorpresa!, el
"Señor del Mar" hacia una, dos y tres venias al compás de la
campana que el martillo hacia sonar, los pañuelos blancos de nuevo como
al principio, el ¡Chimpum...Callao! retumbaba el pequeño recinto
de la calle, humanizada, enfervorizada y con olor a fe.
Nuestros Hermanos Nazarenos se miraban, que podían hacer, y lo hicieron,
una, dos, tres venias sin sonar la campana, era la primera vez que lo hacían
y con temor, salió bien comentaban y la ovación sonora, de repente el
grito ¡Pueblo de Lima...Presente!, se entrelazaban con el grito
del Callao, ese grito que lo hizo famoso Monseñor Durand en sus tantas
Misas. Toda la felicidad recorría en mi, se fueron las tembladeras, el
cansancio y la sed quedo de lado, con esto me llene de Fe y se me paso,
para que pedir más.
El "Señor del Mar" retrocedía para dar pase al "Señor de
los Milagros", el doblaba por la Calle Tayacaja rumbo a su Convento
por la Calle Huancavelica, una tristeza embargaba mi Corazón solo atine a
levantar mi mano derecha y pedirle al Señor su Bendición, lo volví a
ver en el Mes de Octubre. Todo estaba dispuesto para el retorno, la
movilidad comenzó a moverse, bajaban los hermanos, el "Señor del
Mar" esperaba y quitaban las flores de sus Andas. Los fieles seguían
con nosotros, querían presenciar como lo subían a la movilidad, la banda
seguía con su música sacra y todo era algarabía.
Los hermanos colocaban las flores en la movilidad, mi Abuelo me subió en
ella y me escondí detrás, no se, si se dieron cuenta pero yo estaba allí,
no logre ver como subieron al Señor, pero sabia como. Escuchaba los
aplausos y el grito de la gente, la movilidad comenzó a moverse y al
mirar por el medio de las flores, me encuentro con su mirada que parecía
decirme que haces aquí. Cerré el pequeño agujero y mi corazón latía
fuerte, de nuevo lo miré y ya no me decía nada. Vi que estábamos por la
Plaza Castilla hasta llegar a la Plaza 2 de Mayo, doblando por la Avenida
Colonial rumbo al Callao, todo era tranquilidad arriba, la algarabía
estaba afuera pero no la presenciaba solo la escuchaba.
Llegamos a
la altura del Jirón Cuzco por toda la Avenida Sáenz Peña (algunos dicen
que fue en el Grifo Ferraro) y el "Señor del Mar" fue bajado,
yo seguía arriba en la movilidad y me encontraron al sacar las flores, mi
abuelo estaba presente, me decía que bajara pero me quede un rato y
observe la gran cantidad de fieles, fue impresionante, que alegría ver a
un pueblo que extrañaba a su Patrono. Eran como las 8 de la noche y
estaban todos, llego mi mamá acompañamos hasta el Jirón Guise y me
despedí.
Me llevaban, no quería irme, pero en fin, salude al "Señor del
Mar" y le agradecí por esta fiesta, mientras caminaba escuchaba a lo
lejos la marcha procesional de la banda de músicos. No presencie la
guardada pero me la imaginaba, tan solo manifestar que este acontecimiento
lo volví a vivir cuando la "Santísima Virgen del Carmen de La
Legua", visito Lima en el año 1998 y regreso de igual manera: "En
Olor a Multitud".
Para
culminar, el sábado 20 de marzo se llevo a cabo la Juramentación del
Directorio de la Hermandad del Señor de los Milagros, en la ceremonia, en
medio de Sonora Ovación, se le otorgo la Medalla de Oro y Diploma de
Honor al Señor Daniel Avalos Revolledo, Presidente de la Hermandad de
Culto, Cargadores y Sahumadoras del Señor del Mar, en Merito a la labor
cumplida en estas celebraciones.
El sábado 1 de mayo, se organizó el "Almuerzo de
Confraternidad" con los Directivos del Señor de los Milagros.
Fue realizada en la Asociación de Empleados del Ministerio de Marina.
Asistieron el Subprefecto del Callao, Monseñor Eduardo Picher Peña
Obispo del Callao, el Mayordomo General de la Hermandad del Señor de los
Milagros Señor Rodolfo Muente Campos y Señora, la Directiva Saliente,
varios Dirigentes y todos los Directivos de la Hermandad del Señor del
Mar.
Terminado el almuerzo, que transcurrió dentro de un ambiente de Cordial
Camaradería, el Presidente de la Hermandad del Señor del Mar Señor
Daniel Avalos Revolledo hizo entrega de Diploma de Honor y Medalla de Oro
al Ex Mayordomo de la Hermandad del Señor de los Milagros Señor Víctor
H. Velasco Bernales, Diploma de Honor a el Ex Secretario General Señor Raúl
Banchero Castellano, y Diploma de Honor al Nuevo Mayordomo General Señor
Rodolfo Muente Campos, en Merito al Apoyo y Colaboración en el éxito de
la: "Procesión
de Confraternidad del Señor de los Milagros y el Señor del Mar en la Capital
de la República".

(1) Eso
lo comprobé años más tarde. El 28 de Octubre de 1990, con ocasión de
la Guardada de mi Sexta Cuadrilla, nos fuimos a Lima para traer la
"Corona del Carmen Alto", que se utiliza en las Guardadas y
estaba colocada en la Fachada de la Iglesia de Las Nazarenas. Según el Señor
Luis Vento, la Corona seguía instalada desde el 20 de Octubre y la
Cuadrilla que Guardo al "Señor de los Milagros", no la devolvió.
Tuvimos que subir y bajarla, con las peripecias que acarrea estos
menesteres.
Muchos fieles salían del Interior del Templo, nos preguntaban porque la
bajamos si el "Señor de los Milagros" todavía no ingresaba,
les comentábamos que la Corona iba a ser trasladada al Callao para la
Guardada de mañana 29 del "Señor del Mar". Muchos nos miraban
y comentaban que conocían al Señor y nos dieron su aprobación, habíamos
llevado estampas y comenzamos a regalar, de pronto sin querer nos
encontramos todos rodeados y tuvimos que regalar todas las estampas, no
nos quedo otra alternativa.
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