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17 de
Enero de 1971
Se iniciaba
el año 1971, Año del Sesquicentenario de la Independencia de la República,
la "Hermandad del Señor de los Milagros" programaba las
Fiestas Jubilares Conmemorativas al Bicentenario de la Inauguración de la
Iglesia de Nazarenas el 21 de Enero de 1771.
La "Hermandad de Culto, Cargadores y Sahumadoras del Señor del
Mar", ya había entablado conversaciones con el Directorio
General de la Hermandad del Señor de los Milagros, para ser incluidos y
participar en la programación. Así nació la Histórica y Exitosa
"Procesión de Confraternidad" con las Sagradas Andas de los
Patronos de Lima y El Callao.
Nuestra Hermandad al lado de sus 15º Cuadrillas, comenzaban con el
trabajo, y se agradecía a cada uno de los Capataces y Directivos de
Cuadrilla por tan magna colaboración. La semana previa, a la visita a la
Ciudad de Lima se estaban dando los últimos retoques a las Andas del Señor,
las diferentes Cuadrillas pensaban que regalar, asambleas con los
hermanos, asambleas entre el Cuerpo de Capataces, en fin muchos detalles
que se escapaban y eran solucionados, para este gran acontecimiento.
El Sábado 16 de Enero, se realizó una Solemne Liturgia a las 08 de la
noche, presidida por el Eminentísimo Monseñor Eduardo Picher Peña
Obispo del Callao.
El Contralmirante® Eduardo Carrillo Burgos Alcalde del Callao, obsequia a
la Institución el Escudo del Callao en Oro y Plata para que sean
colocadas en las Sagradas Andas de Nuestro "Señor del Mar", ratificándolo
como Patrono y Protector de la Ciudad.
Al
día siguiente, el Domingo 17 de Enero, todo estaba listo para asistir a
la Ciudad de los Reyes, engalanado el "Señor del Mar", salió
de la Parroquia Santa Rosa a las 08 de la mañana, en la Calle Colón los
hermanos y los fieles aplaudían su salida hasta el Atrio donde bajo para
recibir algunos aparatos florales, una ligera llovizna comenzó a caer del
cielo gris en pleno verano, y una brisa que parecía susurrar a donde lo
llevan, se escuchaba en nuestros oídos. Los fieles, bastantes diría yo,
seguían el paso de la procesión por la Avenida Dos de Mayo hasta la
Avenida Sáenz Peña, donde lo esperaba la movilidad para subirlo y ser
trasladado.
Los
aparatos florales fueron sacadas del Anda con sumo cuidado, al ser la
carta de presentación, pero se estimaba que en el trayecto iba a recibir
muestras de cariño y afecto, como que así sucedió. Una vez colocadas la
Andas del Señor, fueron las caravanas quienes en medio de la algarabía
general hacían sentir su presencia en el recorrido. Muchos íbamos a pie,
al costado de la movilidad, por toda la Avenida Sáenz Peña, recibiendo
por breves minutos el saludo de la desaparecida Tienda Monterey, el Cuerpo
General de los Bomberos de la Garibaldi y el Mercado Central. Llegamos a
la Avenida Oscar R. Benavides, recibiendo el caluroso homenaje en el
Cementerio Baquíjano y Carrillo por parte de los vendedores de flores.
Siguiendo
con el trayecto, esta vez, ya en las movilidades; pero prácticamente el
recorrido se hizo a pie, al llegar a la altura de La Legua, que dicho sea
de paso, era la Primera vez que el "Señor del Mar", llegaba a
visitar a su Madre, fue bajado de la movilidad dirigiéndose a paso lento
hasta su Hermosa Presencia. La Hermandad de Cargadores de Nuestra Señora
del Carmen de La Legua, opta por sacar a Nuestra Reina del Callao, y otra
vez como antaño en un abrazo de fraternidad se saludaban y se despedían
a la vez. Ese día sentí una pequeña lágrima de emoción recorrer por
mis mejillas, era la primera presencia en un encuentro marcado por la
Solemnidad que se merecen los Patronos de esta tierra Bendita.
Al despedirse ambas Imágenes, el Hermano Presidente Daniel Avalos
Revolledo saludó la presencia de la "Santísima Virgen del Carmen de
La Legua" y agradeció ese gesto de Hermandad Chalaca.
Nuevamente el "Señor del Mar" en la movilidad, a paso lento
seguíamos por toda la Avenida Oscar R. Benavides, salíamos ya de la
jurisdicción del Callao y se presenciaba una mística diferente, en la
Unidad Vecinal Alexander bajaron al Señor, próxima a la Plaza Dos de
Mayo, mi Papa Pablo me llevaba de la mano al lado de los hermanos
cargadores. Eran ya casi las 4 de la tarde, lentamente el "Señor del
Mar" en procesión avanzaba, doblando a la Calle Pacasmayo para
saludar a la "Iglesia de la Visitación", donde se realizo una
Misa Concelebrada por Monseñor Eduardo Picher Peña Obispo del Callao y
el Padre Lorenzo Merino Párroco de la Iglesia Santa Rosa.
Las
coordinaciones seguían su marcha establecida, en el interior del
Monasterio de Nazarenas culminaban el armado del "Señor de los
Milagros". Luego, culminada la Santa Misa, el Señor era levantado
para seguir su marcha hacia el esperado encuentro. Después de despedirnos
de la Iglesia, nos enrumbábamos nuevamente por la Avenida Oscar R.
Benavides con destino a la Plaza Dos de Mayo. Una gran cantidad de fieles
esperaban su presencia, al llegar comenzaron a retumbar las bombardas de
los hermanos del Arco del Aromito, muchos se asustaron, en Lima no se
acostumbraba a reventar bombardas.
Siguiendo
con la procesión, rodeábamos la parte derecha de la Plaza Dos de Mayo
ingresando por la Avenida La Colmena, pasando por la Universidad Federico
Villareal, recibiendo el homenaje de la "Iglesia de la
Inmaculada", bajaron al Señor quedándose por algunos minutos. Por
la Avenida Tacna el "Señor de los Milagros" se encontraba
pasando la calle Moquegua, ya faltaba poco, el cansancio de toda la
jornada hacia mella en mi persona, pero más pudo las ganas de presenciar
el encuentro, que la misma fatiga.
De nuevo como en su salida del Callao, comenzó otra llovizna pero esta
vez más copiosa y gruesa, era el presagió de muchas lágrimas pero de...
algarabía. Y estaba todo listo, en el cruce de las Avenidas Tacna y La
Colmena se presencio el tan ansiado encuentro, bajo el "Señor de los
Milagros", acercándose lentamente el "Señor del Mar" hizo
lo propio.
Los
Patronos, los Señores, Los Cristos, el mejor titulo que uno pueda
describir, se estaban mirando, estaban frente a frente el uno del
otro...de pronto, se escucho el ¡Chimpum...Callao!, los Pañuelos
Blancos de los Chalacos comenzaron a flamear, las bombardas iluminaban el
Cielo Limeño, eran las 7 de la noche, los hermanos se abrazaban, los
aplausos, las lágrimas por la jornada tuvo su mejor premio, que Glorioso
Encuentro, pero esta vez en Lima, en la Casa del Cristo de Pachacamilla.
Toda la Avenida Tacna era un Mar de gente, como en los mejores momentos de
Octubre, muchos invitados, muchas Hermandades de Lima y Callao, presentes
en este Majestuoso Encuentro. El Presidente de la hermandad Daniel Avalos
Revolledo en un Acto Solemne saludo las Andas del "Señor de los
Milagros" ante la presencia del Señor Víctor H. Velasco Bernales,
Mayordomo General de la Hermandad del Señor de los Milagros. Luego de un
abrazo fraterno, el Señor Mayordomo hizo lo propio y se acerco a las
Sagradas Andas del "Señor del Mar" donde rezo por breves
momentos, acompañado del Presidente de Nuestra Hermandad.
Ver
la alegría de los hermanos era indescriptible, solo el reflejo del rostro
de cada uno de ellos, es el mejor testigo de sus sentimientos. De nuevo
las Campanas y las Andas se levantaban lentamente, que belleza murmuraban,
y se dejaba escuchar en medio de la música sacra, quien era ese Señor
que los visitaba, era sin lugar a dudas el Patrono Jurado y Protector del
Primer Puerto de la República. Nuevas caras, nuevos fieles, esta era la
oportunidad de regalar y así lo hicieron; muchos recuerdos, detentes, banderines,
estampas, que emoción...hermanos.
Las Hermanas Sahumadoras de Nazarenas delante del Patrono del Callao y las
Damas del Callao con faldas negras, blusas y mantillas blancas hacían lo
propio con el Patrono de Lima, las Hermanas Cantoras con su melodías
celestiales engrandecían aun más el Encuentro de Confraternidad. Faltaba
la culminación de tan magnifica peregrinación, se escuchaban al viento
las Campanas de la Iglesia anunciando la presencia de ambas Imágenes,
eran pasadas las 12 de la mañana y ambos Patronos ingresaban al Glorioso
Templo de las Nazarenas.
Ingresando a la Iglesia de Nazarenas, el "Señor del Mar" fue
colocado al lado Derecho del Altar Mayor, y el "Señor de los
Milagros" al lado Izquierdo, dándose termino a esta jornada de Amor
y de Fe, el cual seguiría durante toda la semana.
Muchos se
quedaron, nos encontramos con mi abuela Cata y mis Tíos. Yo quería
quedarme, pero me trajeron, en el trayecto veía las caras alegres de los
Chalacos, muchos comentarios, sentí en esos momentos una inmensa algarabía
por todo lo que presencie, estábamos en el Lorito y me quede dormido...

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